jueves, 23 de octubre de 2014

Detienen a un Comisario y a Seis Policías Más por Supuestos Apremios Ilegales

Este caso tiene detalles muy interesantes que cuestan mucho entender debido al increíble hermetismo policial, solo se difunde lo dispuesto oficialmente así que nos basaremos en parte por lo comentado por la víctima, lo oficial y lo que en la jerga periodística se conoce como "trascendidos". Es importante hacer esta aclaración ya que es posible que muchos de los relatos resulten falaces, por ende sujetos a cambios ya que armar todo cronológicamente es un verdadero rompecabezas.

La historia comienza el 16 de Octubre por la noche. Mario Fernando G., un vendedor de autos, recibe un mensaje de texto donde le piden ir a una chacra en Picada Zulma con intención de concretar una venta, cerca de las 21 este llega a la entrada de la picada pero le resulta lejos así que decide regresar, envía un mensaje de texto en respuesta diciendo que había poca señal y que lo dejaba para mañana temprano. A los pocos segundos llega otro mensaje diciéndole que no, que por favor venga porque solo en ese horario la familia está reunida debido a los trabajos de la chacra. En otro mensaje aclara que lo iba a esperar con una linterna para que sepa que estaba llegando. Retoma la marcha picada adentro y a unos mil quinientos metros de la Ruta ve un hombre que le hacía señas de lejos con una linterna. Al llegar este le dice que el camino de la izquierda iba a la chacra, que vaya nomás y que él lo iba a seguir con la bicicleta. No alcanzó a decir que si cuando del otro lado apareció un sujeto con un casco de moto y una escopeta recortada: "quedate tranquilo, solo queremos el auto, no te va a pasar nada" le dijo. Mario baja del vehículo, le advierte que tenía su billetera, que se llevaran todo y que no le hagan nada. El hombre del casco le hace entrar en una zona de malezas y lo pone baca abajo, lo ata y usa el cinto de Mario para sujetarle las piernas. "¿Tenés algo que nos comprometa en el auto?, ¿GPS, o algún otro sistema de rastreo?" le preguntan, "no, no tengo nada de eso". Hubo un silencio breve y al poco tiempo escucha que arranca una moto y su auto detrás. Las ataduras no eran firmes así que a los pocos minutos se libera y comienza a caminar hacia la ruta. Se detiene en el terreno del hermano del intendente, Julián Dos Santos, pero nadie le responde así que continúa su camino. A los pocos metros ve las luces de un vehículo, al acercase nota que se trataba de un móvil policial, una camioneta Chevrolet S10 (sin puerta trasera) conducida por una sola persona. La misma no se detiene a pesar de las señas de Mario, al poco tiempo regresa por el mismo camino pero sigue su marcha nuevamente sin detenerse. En unaserradero encuentra a un sereno que le facilita un teléfono celular, él llama a la policía y al llegar le cuenta lo sucedido, incluso la extraña situación del móvil policial. Para cerca de la media noche le informan que el operativo cerrojo obtuvo resultados positivos en Aristóbulo del Valle y los dos hombres estaban detenidos.

Dentro del Renault Sandero robado no se encontró ningún arma, solo un par de cartuchos de escopeta, los delincuentes fueron trasladados a San Vicente por cuestiones de jurisdicción y terminaron en la Comisaría Primera. Allí comenzó un "interrogatorio", no se sabe bien los detalles pero se cree que intentaban saber quién era el policía que los acompañaban ya que dicho vehículo pertenecería a la Comisaría Segunda y el área de Picada Zulma corresponde a la Primera. Según se comenta las huellas en el camino son consistentes al vehículo descripto por la víctima y reforzado por el testimonio del sereno. Otros afirman que estos policías detenidos "andan en algo raro" y les habría molestado que dicha acción de estos delincuentes se realice "en su territorio". Como sea nadie respondió si esto es así o no o si se trata de algo completamente diferente, lo que sí se sabe es que los detenidos al ser trasladados a la Alcaidía en la Comisaría Segunda llegaron muy mal heridos e inmediatamente trasladados al hospital local donde días atrás fueron visitados por el Fiscal así como también por Asuntos Internos de la policía.

Algo que puede dar un giro a este caso es la identidad de estos delincuentes. Uno de ellos, Mario D.(33), era un vendedor ambulante que trabajaba cerca de un supermercado céntrico de San Vicente y el otro,  Gabriel T. (30) resultó ser el carnicero de dicho negocio. El carnicero curiosamente convivió un tiempo con Mario Fernando G., víctima del robo, es decir que se conocían. Según se comenta el robo fue algún tipo de "venganza" debido a un problema de dinero entre ambos. Esto es materia de investigación.

En el día de hoy, y cumpliendo un Oficio Judicial procedente del Juzgado de Instrucción Nº 3 de San Vicente, se detuvo preventivamente al Jefe de la Comisaría 1ra de San Vicente, dos oficiales, dos suboficiales y dos agentes de policías quienes habrían participado de la golpiza de manera directa e indirecta. Según informó la policía ya se habría designado a un Oficial Superior como interventor de la Comisaría  1ª de San Vicente y provisoriamente otros Oficiales y Suboficiales en reemplazo.

Los efectivos policiales detenidos se encuentran en situación de pasiva y la Jefatura dispuso a través de la Dirección de Asuntos Internos, el inicio del Sumario Administrativo correspondiente a fin de determinar o deslindar las responsabilidades que le pudiera caber a cada uno de los policías detenidos por la orden judicial.

 Fotos Difundidas por los Familiares de los Delincuentes:

Gabriel (el de la escopeta) con golpes detrás de la oreja derecha

Gabriel con golpes en los ojos

Mario, el vendendor ambulante que se hizo pasar por un cliente para robar el auto

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