En la tarde del lunes, la Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda de un hombre de 34 años, en el marco de una denuncia radicada en enero por un vecino de 31, quien afirmó haber recibido amenazas de muerte y haber escuchado posibles disparos de arma de fuego. Durante el procedimiento, la Policía secuestró cuatro cartuchos calibre .22. El acusado no se encontraba en el lugar, aunque ya estaba notificado de la causa y tenía vigente una prohibición de acercamiento.
Horas más tarde, en la noche del mismo lunes, el denunciante volvió a alertar que su vecino lo amenazó nuevamente de muerte. Ante esta situación, efectivos intervinieron y detuvieron al implicado, quien ofreció resistencia al momento de su aprehensión.
La causa continúa bajo investigación judicial.


