El yerno de Elena le manifiesta que no podía juntar ese
monto lo que obliga al delincuente a bajar el monto exigido a 8 mil pesos con
la condición de que no informe a la policía porque si se llegaban a enterar de
cualquier aviso a las autoridades Mauro se moría.
Rápidamente decide calmar al secuestrador diciéndole que lo
iba a consultar cuando en realidad estaba utilizando su teléfono particular
para contactarse con Mauro quien inmediatamente le contesta y le dice que se
encontraba bien y que no estaba ni accidentado ni secuestrado. Corta la llamada con los delincuentes y da
aviso a la policía quien en este momento lleva una investigación del hecho.